Una vez que se logró la determinación de marcadores serológicos como ayuda para el diagnóstico de la Condición o Enfermedad Celíaca (EC), se ha podido confirmar la asociación que existe entre la EC y diversas patologías, aún cuando ello se sospechaba desde hace mucho tiempo, con base a la clínica de los pacientes.
En estudios diversos, realizados en poblaciones de pacientes con diferentes enfermedades, se ha encontrado que la EC en su forma Silente es mucho más frecuente de lo que podría esperarse en relación con la prevalencia en la población en general.
La mayoría de las enfermedades asociadas con la celiaquía son de carácter auntoinmune.
Patologías asociadas a la Enfermedad Celíaca |
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Dermatitis Herpitiforme |
Diabetes Mellitus Tipo I |
Osteoporosis |
Déficit Aislado de IgA |
Anemia Autoinmune |
Sarcoidosis (granulomas) |
Hepatitis autoinmune |
Tiroiditis autoinmune |
Vitiligo |
Nefropatía IgA |
Síndrome de Down |
Fibrosis quística del páncreas |
Enteropoatía sensible a proteínas de leche de vaca |
Epilepsia con calcificaciones intracraneales |
Alteraciones neurológicas |
Alteraciones ginecológicas |
Hipoesplenismo |
Gastritis atrófica |
Ataxia (descoordinación de movimientos) |
Neuropatía Periférica |
Cirrosis biliar primaria |
Alopecia areata |
Trombosis venosa |
Transtornos de comportamiento |
Mayor probabilidad de sufrir linfomas intestinales y carcinomas digestivos: lengua, faringe, esófago, estómago y recto, sobre todo si se incumple la dieta libre de gluten |
Se ha determinado que los pacientes con EC son considerados grupos de riesgo ya que su asociación a las enfermedades mencionadas en la tabla anterior, se produce con una frecuencia superior a la esperada.
Trastornos de Comportamiento
Los pacientes celíacos sin tratar, especialmente los infantiles pueden presentar apatía (desinterés o decaimiento) con irritabilidad y llanto fácil, signos que suelen desaparecer una vez iniciado el régimen sin gluten.
Otros pacientes celíacos que han estado en contacto con gluten en forma repetida, han manifestado estados de tensión, irritabilidad, depresión e incluso, pérdida de la concentración, afectando incluso su desempeño en la vida diaria.
Si se descubre la intolerancia al gluten siendo ya adulto y el celíaco no apoya adecuadamente su tratamiento dietético con una disciplina psicológica se puede generar una frustración muy grande en el paciente, sobre todo en quienes no tenían restricciones en su dieta anteriormente y también en aquellos que no se han informado suficiente sobre las consecuencias de la ingesta de gluten.