Historias Reales

Esta sección fue creada para ir compilando historias que le pemitan a otros a sospechar de sus síntomas y a buscar sus diagnósticos, ya que son tantos y tan diversos que la mayoría de las veces pasan desapercibidos por los ojos preparados de los médicos. Te invitamos a enviarmos tu Historia

HISTORIA DE MARIANA MEZZONI

Gracias a Dios tiene la “Condición Celiaca”

La historia escrita por  Mayra Poleo:  Mariana hoy en día, es una hermosa joven venezolana de 20 años, que desde muy pequeña siempre tuvo problemas gastrointestinales, periodos de diarreas o de extreñimiento,  dolores abdominales sin causa aparente. Hoy en día recuerdo, que teníamos resultados de exámenes de heces a montones en todas las gavetas de la casa, en los cuales, o no salía nada o decían que era un virus o una bacteria y no estaban asociados a cuestiones alimentarias debido a que ella llevaba por ser alérgica y pre asmática, una dieta más o menos natural, al cumplir los 6 años comenzó a ingerir comida “chatarra” primero los fines de semana y luego con más frecuencia, porque debido a que ya no era asmática, pero era muy flaquita, tratábamos de complacerla con tal de que comiera, aunque sea ese tipo de comida rápida donde todo o casi todo se basa en pan, pasta y harinas.

En el año 2000, con 7 años, Mariana tuvo su primer episodio importante, que consistió, en un desmayo con rigidez de brazos y piernas, ojos fijos y abiertos sin pérdida del conocimiento, ella indicó cuando reaccionó, que nos escuchaba pero estaba como dormida, en ese momento se inicio la búsqueda del porque del desmayo, se le hicieron tantos exámenes que gracias a Dios dieron negativos, que el único diagnostico se basó en lo que los médicos denominan “la clínica” es decir el desmayo con rigidez generalizada, lo cual sentenció que era Epiléptica, a pesar de que en los electroencefalogramas no salía nada anormal, así comenzó a tomar tratamiento antiepiléptico, por supuesto hicimos que su dieta fuera entonces mucho más natural y sana, ya que la buena alimentación, la vida sana y el dormir lo suficiente siempre es beneficioso para este tipo de enfermedad. Sin embargo las diarreas siempre estaban presentes, de hecho el pediatra de Mariana era gastroenterólogo, ya que las consultas siempre eran por los mismo, diarreas, gases, dolores de panza y siempre resultados negativos y así continuó tomando su medicina para la epilepsia, hasta que en el año 2004, la tuvimos que hospitalizar en 3 ocasiones con diarreas (entre 28 y 32 veces al baño), deshidratación y dolores insoportables de panza, ya allí comenzamos a evaluar lo que Mariana comía y descubrimos que días previos a la última hospitalización en un solo día había desayunado: pan, almorzado pasta con pollo empanizado en harina de trigo y en la noche la llevamos a comer pizza, ya que esas eran sus comidas favoritas y eso me llevo a investigar, si esos síntomas podían ser asociados a intoxicación con alguna comida, busque en internet los síntomas ya que no estaba dispuesta a una hospitalización más, de hecho estando en la clínica y debido a lo que hoy en día considero fue “choque metabólico” por tanta intoxicación y deshidratación sufrió rigidez de los brazos… y me dije esto no es ninguna epilepsia, tiene que haber algo más y le comente al Dr. Lo que había encontrado por Internet sobre intolerancia alimentaria, y al fin mandó a hacer los exámenes de antígenos en saliva y sangre y “Gracias a Dios” dieron positivos y por fin pudimos asociar los síntomas con la “Condición Celiaca” .

Mariana, en conocimiento de su Condición, realizó por sus 15 años un Crucero por el Caribe, era la primera vez, que tenía que resolver solita lo que debía comer, paso la “prueba de fuego”, Gracias a Dios entendió que siempre estará bien, si respeta su alimentación y pudo disfrutar su viaje… pero esa es otra historia, que espero Mariana se anime a contar.

HISTORIA DE MAY VILACHA

En el año 1997, luego de una cirugía de páncreas, fui diagnosticada con Osteoporosis severa, algo muy poco común en el caso de una mujer menos de 30 años. Luego de un año de tratamiento y al no obtener mucha mejoría, acudí a otro médico, quien afortunadamente sospechó de la enfermedad celiaca.

Me ordenó unos exámenes de sangre junto con una biopsia intestinal, la biopsia arrojó un resultado dudoso y los de sangre no eran contundentes, sin embargo observé la dieta libre de gluten por un año.

La Osteoporosis mejoró, lo cual confirmó las sospechas del médico, y allí fue cuando comencé a pensar como habría sido mi desarrollo y salud a lo largo de mi infancia y mi adolescencia, en esa reflexión pude constatar que la enfermedad siempre estuvo allí, pero no se manifestó en la forma clásica.

Todo comenzó cuando tuve dos ”gastroenteritis” agudas a los once meses y a los tres años de edad, luego de las cuales siempre perdí mucho peso.

Padecí además raquitismo, detención del crecimiento, atraso en la edad ósea y problemas dentales, problemas de conducta y siempre una mala digestión.

Finalmente se me diagnosticó un quiste en el páncreas y esto fue lo que me llevó al diagnóstico de la enfermedad celiaca a la edad de 26 años, cuando ya había perdido el 40>% de la masa ósea. Hoy sigo una dieta libre de gluten…
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